lunes, 9 de noviembre de 2009

El problema es cuando el origen y la solución de todos los problemas es la misma cosa

Si tiene que ser quien no es y disfrazarse, para atraer a personas hacia su persona, tiene usted un problema grave de personalidad.


Escuchando: Sigur ros - Agaetis byrjun

sábado, 7 de noviembre de 2009

Soñó soledades no impuestas y compañías deseadas

Igual que la paradoja de si tengo que pensar no puedo dormir y si no duermo, tengo sueño y me impide pensar. Igual.

Todo empieza así, de esa manera catastrófica que incluso roza peligrosamente lo irreal y lo absurdo. En un extraño bucle carente de sentido donde no me encuentro a mi mismo, ni intento pensar ni hacer cosa alguna; menos aún encuentro respuesta o acierto alguno.

Amén a la verdad, debería decir que ciertamente no me da miedo equivocarme lo que realmente me da miedo son las consecuencias directas, los efectos de aquella o de la otra equivocación.

Sobre todo si es en un tema importante.

¿Qué es un tema importante? ¿Algo que nos importa es importante? ¿Alguien que nos importa es importante? ¿Quién dicta lo que es importante y lo que no?

¿Algo o alguien que nos importa es algo que nos ocupa mucho tiempo? ¿Quién dice cuanto tiempo es mucho? O peor aún; ¿Quién dice cuánto tiempo es suficiente? Todo es tan relativo que al final, al final del bucle olvido lo que me da miedo.

Y es entonces cuando me doy cuenta, de que tengo sueño y de que inexorablemente el bucle vuelve a comenzar...


Escuchando: Radiohead - 2+2=5

jueves, 5 de noviembre de 2009

Who else know?

No estás cuando quiero ni estoy cuando quiero ni estamos cuando quiero.



Escuchando: Milow - Ayo Technology

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Sonate vom guten menschen

Todo se relentiza, todo dura más a tu lado.

Desde que mi mirada se cruzo contigo, algo grande ocurrió. Pero el destino tenía otros planes, como casi siempre.

Yo en cambio no creía en el destino pues he luchado inefablemente, mucho con él -por suerte o por desgracia- como siempre, para nada.

Es curioso recordar como cualquier palabra, cualquier cosa que saliera de tu boca sonaba mucho mejor que cualquier otra cosa que hubiera escuchado anteriormente. Recuerdo también los nervios de adolescentes al verte, aquellos que casi había olvidado, como otras tantas cosas que me hiciste recordar con una sutileza verdaderamente alarmante pero a la vez muy satisfactoria.

Me encataría verte dormir y examinar toda la grandeza que te rodea, pasar horas viendo tu cuerpo inocente e inmóvil cerca mia a pesar de sacrificar mis horas de sueño y susurrarte algo al odio, lo más bonito y dulce que has escuchado jamás para después arroparte y hacerte sentir que estas cerca de mí.

Me gusta ver cómo me dedicas una sonrisa, me gusta cuando te despides de mí y te vas sonriente, me gusta escucharte cuando me cuentas cómo te ha ido el día, me gusta cuando me rodeas timidamente con tus brazos y me regalas una suave caricia que no me esperaba. Me gusta cuando estas cerca de mí, pero sobretodo cuando estás lejos de mí y sé que piensas en mí.


Me gustan las reincidentes porque son personas que no cambian de ideas...


Escuchando: beethoven sonata no 14 mvt. 3

domingo, 1 de noviembre de 2009

Tú has hecho la pregunta y la respuesta eres tú

He de reconocer que hasta hace unos pocos años no tenía ni la más remota idea de nada concerniente a nada que se relacionase con el 'arte' en cualquiera de sus formas. Pero por alguna extraña razón que aún no he conseguido reconocer, me empecé a sentir atraído por cualquier obra que exprese ideas, sentimientos o emociones. Quizás atraído por la curiosidad de por qué el autor hacía tal obra o qué o quién le habría inspirado para hacerla. Descubrí entonces que cada obra -cualquiera- tiene siempre una gran historia detrás. Es fascinante.Culmen de ello, empecé a visitar museos y exposiciones de manera habitual pero siempre sin compañía. ¿Sin compañía? Sí, casi siempre.

Pero mentiría atrevidamente si sólo lo hiciera con esa intención. Ciertamente lo hago con un objetivo, principalmente para poder tener un tiempo para mí, poder pensar, poder analizar las cosas que deben ser analizadas, como no puede ser de otra manera, con calma y mucha tranquilidad. Y si es en soledad, mejor.

Para poder entender y después analizar cualquier cosa y/o situación que nos ocupe, se debe meditar con calma y si es posible, retirado de cualquier distracción. Es todo un proceso, intelectual/emocional para poder tomar una decisión o simplemente analizar un hecho concreto.

Por ello, siempre hay dos partes claramente diferenciadas en el proceso anteriormente descrito, una primera que puede ser el la parte intelectual y la segunda parte que puede ser llamada la parte sentimental. El ejemplo más claro que se me ocurre puede ser el caso de las relaciones;
En las relaciones hay dos niveles, la atracción física y la atracción intelectual. La primera fase es la atracción física, la cual es la más básica y primitiva. Gracias a nuestra herencia genética y a nuestras infinitas ganas de procrear -normalmente- la atracción física ocurre en primer momento pues sin duda es la más inmediata. Después ocurre la atracción intelectual la cual es mucho más compleja y sofisticada que la primera fase. Ésta última es mucho más compleja pues no sólo se fundamenta en "me gustan las mismas cosas que a la otra persona".Son los gustos, las ambiciones, las creencias, la cultura, el carácter, e infinidad de cosas que definen a una persona. No sólo son los gustos. Ambas fases -física e intelectual- deben de ser satisfactorias para que las dos atracciones se COMPLEMENTEN. Pues ese es su único objetivo, su única finalidad, complementarse. No puede ser de otra manera.
Normalmente en las relaciones, en las parejas, se busca una persona que se complemente contigo. Pocas veces buscas una persona que sea practicamente igual que tú, pues en dos personas iguales no habría atracción alguna.

El poder tomar decisiones ayuda a saber lo que verdaderamente se quiere. Muchas veces, sobretodo en determinados momentos, no se sabe realmente lo que uno quiere. Es relativamente normal, no es tan extraño como pensamos, incluso me atrevería a decir que no puede ser malo. La cosa cambia radicalmente cuando no se sabe lo que uno NO quiere; aquí si que tenemos un conflicto pues sabiendo que NO queremos podremos con mayor o menor ayuda encontrar lo que queramos -aún a fuerza de ensayo/error-, pero si no sabemos lo que NO queremos,difícilmente podremos saber y/o encontrar lo que verdaderamente queremos, interesa o complementa.


Es entonces cuando me pregunto: ¿Algo puede cambiar? ¿Puede cambiar una persona?

Podría explayarme exahustivamente hasta el infinito para explicar el por qué una persona jamás cambia. Jamás. Entonces, ¿Algo puede cambiar?

Por supuesto que si. Existen multitudes de factores que todo lo condicionan. Factores, algunos de ellos verdaderamente poderosos que si que pueden llegar a condicionar muchas situaciones pudiendo entonces y sólo entonces, cambiar algo.

¿Dónde están esos factores?

¿Podría cambiar algo un beso? ¿Un abrazo? ¿Un paseo? ¿Un atardecer? ¿Una ilusión? ¿Alguna ilusión?



Sólo sé que cuando no hay nada hay desilusión y cuando no hay ilusión difícilmente encontraremos algo más que nada.

Escuchando: The Last Shadow Puppets - 'Standing Next to Me'